domingo, 10 de junio de 2007

FALLA DE BOCONÓ


Como consecuencia del paradigma de la Tectónica de Placas, durante miles de millones de años se ha ido sucediendo un lento pero continuo desplazamiento de las placas que forman la corteza del planeta Tierra.
Los continentes se unen entre sí o se fragmentan, los océanos se abren, se levantan montañas, se modifica el clima, influyendo todo esto, de forma muy importante en la evolución y desarrollo de los seres vivos.
Uno de los accidentes del terreno que se puede observar más fácilmente son las fallas, rupturas de un plegamiento o simplemente una grieta en la corteza terrestre. Las fallas son un tipo de deformación de la corteza terrestre que finaliza en ruptura, dando lugar a una gran variedad de estructuras geológicas. Generalmente, las fallas están asociadas con, o forman, los límites entre las placas tectónicas de la Tierra.
En Venezuela unas de las fallas más importantes, es la Falla de Boconó que, constituye el límite principal entre la placa del Caribe y la placa de América del Sur.
La Falla de Boconó está orientada en la dirección noroeste y atraviesa diagonalmente a los Andes Venezolanos, desde la depresión del Táchira, pasando por el Estado Mérida, Trujillo, Lara, hasta el mar Caribe en Morón. En el último tramo, antes de llegar al Caribe, corta y desplaza el extremo occidental del las montañas del Caribe. En su recorrido se puede observar en ellas depresiones tectónicas locales, de las cuales las más importantes son: La cuenca de las González, al suroeste de Mérida, y la cuenca del Río Yaracuy, entre Barquisimeto y Morón.
La falla se caracteriza por una traza superficial más o menos continua de aproximadamente 500 Km., y frecuentes fallas que convergen o divergen con la traza principal.
La traza de la Falla de Boconó, se identifica por los cambios en la superficie terrestre. Esto se debe a que en gran parte la Falla de Boconó atraviesa la cordillera de Mérida, que constituye el sistema montañoso más elevado e importante del país, que recorre los estados Táchira, Mérida, Barinas y Trujillo, y que desde el nivel del mar hasta 3.600 m. de elevación, la traza de la falla y los efectos del desplazamiento a lo largo de ella, están sometidos a una erosión intensa, por lo tanto, los rasgos que la caracterizan son de carácter efímeros, esto quiere decir que los rasgos típicos de la falla representan una actividad geológicamente reciente y se afirma que es una falla activa.
Las consecuencias de una falla activa son: aluviones desplazados, son fuente de agua termal, colinas desplazadas, ciénagas de falla, depresiones abiertas, depresiones cerradas, drenajes desplazados, planos y espejos de falla, fumarolas, rasgos de origen glacial desplazados, y valles alineados.